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2007-09-14 El goleador histórico se retira de la selección Agustín Delgado, o “Tin”, como todos los hinchas ecuatorianos lo conocen, se despide de la selección. Fueron casi dos décadas brindando alegrías a los hinchas ecuatorianos con sus goles con la camiseta tricolor. Delgado, el goleador histórico de la selección se despide con la tarea cumplida. Aquí la carta que envió a la Federación Ecuatoriana de Fútbol anunciando su retiro:
Señor Ingeniero
LUIS CHIRIBOGA A
PRESIDENTE
FEDERACION ECUATORIANA DE FUTBOL
Presente.-
De mis consideraciones
Recuerdo este momento muchas cosas: de cuando muy niño no pensaba casi en nada más que patear una pelota o algo que se le pareciese. A veces, una bola de trapos, en ocasiones alguna piedra, con suerte alguna de cuero que encontrábamos a la vera del camino reventada en el potrero.
En mi mente los improvisados partidos con los amigos del barrio, del llamado de la vida, el dolor del hambre, las jugadas que inventábamos entre el kikuyo y el polvo, entre el cascajo y la falta de luz, allí donde vivíamos.
Cuantas veces lloré por que no salía la jugada más importante. La de hacerle fintas al hambre. A la memoria me vienen, mis primeros pasos concretos en el fútbol dados el espacio de los sueños en mi mente.
Todo me era una nebulosa, en la que la pobreza si era real. Entre el hambre y la necesidad, mi pasión era el fútbol, mi ilusión el fútbol, mi apuesta al todo o nada el fútbol.
Dos cosas me ofreció el destino cuando deje mi casa y llegue a la gran ciudad a probarme: la primera hacer lo que más me gustaba y la segunda sobrevivir. No me ha sido fácil y usted lo sabe. Nadie me ha regalado nada ni dentro, ni fuera de las canchas.
He trabajado por casi dos décadas dejándome la piel en cada estadio en cada club en cada esfuerzo, en cada lugar donde he podido trabajar, por hacerme de un nombre, por lograr prestigio, por lograr algo para mí, para mi familia y mi país. Lo he logrado a costa de grandes sacrificios.
Largas jornadas de duro entrenamiento. Partidos, concentraciones, viajes, juegos oficiales, lesiones: leves y graves, presentaciones en el Ecuador y en muchos países del mundo me fueron forjando, y dejando huellas en mi espíritu, en mi mente y cuerpo.
El fútbol me ha dado todo lo que poseo materialmente. Todo lo que he logrado como persona. Todo también le he dado yo al fútbol.
He puesto mi sangre de por medio, mis huesos, mi piel, siempre que se trato de defender a la Selección de mi país. El pueblo así lo ha percibido. Yo así lo he reconocido.
El amor mayoritario de la gente por donde voy confirma que cumplido con el deber que me unía a la Selección del Ecuador.
Ha llegado el momento de decir Adiós. Ya no va más. Mi cuerpo reclama menores esfuerzos que me permitan alargar mi vida como deportista.
Mi responsabilidad, mi amor por el Ecuador, me obligan a comunicarle que a partir de ahora en adelante, renuncio voluntariamente a integrar la Selección Ecuatoriana de Fútbol, en cualquier tipo de competencia o partido nacional o internacional.
Doy por terminado mi ciclo como seleccionado ecuatoriano. Siempre practique el juego limpio. Hoy lo hago, por ello pongo mi decisión sobre el tapete. No hay vuelta atrás. Es definitivo. No he de forzar a mi estado físico para cumplir con el Ecuador.
Mi intenso trajinar deportivo me demanda mayores cuidados.
Según varios especialistas a los que he recurrido, la reciente para forzada de seis meses sin trabajo continuo vino a sumarse definitivamente a los efectos negativos de esfuerzos pasados.
Por todo lo expuesto, con muchísima pena, con dolor, pongo oficialmente en su conocimiento como Presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol de mi renuncia a integrar la Selección Nacional a partir de hoy.
Dejo constancia de mi especial agradecimiento. De mi gratitud a los profesores: Dussan Drascovic, Francisco Maturana, Hernán Darío Gómez y Luis Fernando Suarez, prestigiosos y valiosos Directores Técnicos y amigos que siempre me ofrecieron su apoyo personal, su consejo técnico y su mano generosa.
Mi abrazo fraterno a todos y cada uno de mis compañeros y colegas de las distintas selecciones que pude ser parte.
Mis mejores deseos a todos y cada uno de los seleccionados que ahora tienen el honor de vestir la camiseta nacional.
Mi agradecimiento a la Federación Ecuatoriana de Fútbol por haberme considerado por muchos años para ser integrante del equipo del Ecuador.
Mi abrazo y agradecimiento enorme y eterno al pueblo de mi país. A todos los ciudadanos de mi patria gracias, por su apoyo, por su amor demostrado en toda mi carrera, por su solidaridad y rebeldía en mis momentos difíciles. Espero que me comprendan.
Mi agradecimiento a toda la prensa nacional, sus comentarios a favor o en contra fueron siempre un estímulo.
No me voy del fútbol todavía. Me retiro de la selección, para apoyarla desde afuera, allí con ustedes en los graderíos. He cumplido hasta donde me han dado las fuerzas.
VIVA EL ECUADOR
Agustín Delgado Chalá. |